El invierno no es excusa para dejar de celebrar. Todo lo contrario: es una época ideal para organizar reuniones acogedoras, comidas de empresa, eventos navideños o celebraciones familiares en interiores. Y en todos ellos, el catering es una de las piezas clave para que la experiencia sea todo un éxito.

Tanto si estás pensando en contratar un servicio de catering profesional como si te planteas montarlo por tu cuenta, te contamos los elementos esenciales que debes tener en cuenta para conseguir un resultado memorable.

Escoge el tipo de catering ideal para tu evento

No todos los eventos requieren el mismo formato. En invierno, triunfan especialmente:

    • Buffets calientes, con platos reconfortantes y guisos tradicionales.
    • Catering tipo cóctel en interior, ideal para eventos más informales.
    • Banquetes servidos, perfectos para bodas o celebraciones navideñas.
    • Estaciones temáticas con cremas, quesos, vinos o postres.

Menús de temporada: sabor y calidez

La gastronomía invernal es una aliada potente. Aprovecha productos de temporada como calabaza, setas, castañas o carnes estofadas. Añade platos calientes, sopas o cremas como entrante, y no te olvides de los postres artesanos.

Si contratas un catering profesional, asegúrate de que te propongan un menú adaptado al clima, equilibrado y con opciones para alérgicos, vegetarianos o personas con intolerancias.

Cuida la ambientación y el servicio

El invierno invita a crear ambientes cálidos y acogedores: iluminación tenue, velas, textiles suaves, colores cálidos… Una buena empresa de catering no solo aporta la comida, sino también el mobiliario, la decoración y la logística necesaria para transformar cualquier espacio.

No descuides las bebidas

Además del clásico café, té o chocolate caliente, puedes incluir una barra de vinos, vermuts, cócteles de invierno o incluso bebidas sin alcohol especiadas como el ponche o el vino caliente (glühwein). Son un detalle que marca la diferencia.

¿Catering profesional o casero?

Si prefieres delegar para disfrutar sin preocupaciones, contratar un equipo especializado te garantiza:

    • Calidad en la cocina y en la presentación.

    • Puntualidad y eficacia en la logística.

    • Soluciones personalizadas y asesoramiento experto.

Pero si decides hacerlo tú, ten en cuenta el número de invitados, el espacio disponible, y asegúrate de tener apoyo suficiente para cocinar, servir y recoger.

En conclusión, organizar un catering en invierno puede ser una experiencia única, cálida y deliciosa. Solo necesitas una buena planificación, apostar por los sabores de temporada y rodearte de profesionales si quieres que todo fluya con facilidad.